MEDIO AMBIENTE
Las emisiones de gases de efecto
invernadero cayeron un 4,3% en España, según CCOO
El informe la
organización sindical asegura que durante 2018 se redujeron estas emisiones
por la disminución de la quema de carbón para la generación eléctrica y
del gas natural, al tiempo que aumentó el uso de energías renovables.
MADRID
EUROPA PRESS
Las
emisiones de gases de efecto invernadero en
España cayeron un 4,3% en 2018 respecto al año anterior, según un informe de
Comisiones Obreras (CCOO), que señala que este descenso tras el aumento de 2017
sitúa a estas emisionesen
un 12,91% por encima de las de 1990 y un 26,14% respecto a las emisiones de
2005.
La
organización sindical reclama al Gobierno que realice una planificación del
sistema energético con mayor penetración de energías renovables (eléctricas y térmicas) para 2030 que avance en
la descarbonización de todos los sectores.
De
acuerdo con el trabajo de CCOO Evolución de las emisiones de
gases de efecto invernadero en España 1990-2018, la disminución de
las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en 2018 respecto a 2017 se
deben en gran parte a la disminución de la quema de carbón para la generación
eléctrica en un 17,8% y del gas natural en las centrales de ciclo combinado en
un 21,5%, al tiempo que aumentó la producción
hidroeléctrica en un 21,5%; la producción hidráulica en
un 84,8% y la eólica en un 2,9%.
Avanzar
en la descarbonización de la economía
El sindicato recuerda que las emisiones
del año base 1990 eran de 288,4 millones de toneladas de CO2 equivalentes; las
del año 2005 ascendieron a 441 millones de toneladas de CO2 equivalentes y la
emisiones en 2018 fueron de 325,7 millones de toneladas de CO2 equivalente,
según los datos preliminares a febrero de 2019. En 2017 fueron 340,2 millones
de toneladas de CO2 equivalente.
El factor determinante, según el sindicato
fue la mayor producción hidráulica, igual que en anteriores años, pues cuando
los años son lluviosos en España disminuyen las emisiones frente a los años
secos, en los que se quema más carbón y gas natural, de modo que aumentan las
emisiones.
España
sigue siendo uno de los países industrializados donde más han aumentado las
emisiones desde 1990
Así, señala que en 2018 el consumo de petróleo
creció un 3% respecto del año anterior y el gas natural se mantuvo constante
con apenas un 0,2% de aumento, según los datos preliminares. Mientras, el
sector del transporte por carretera las emisiones crecieron un 2,5% en 2018 y
un 4,7% en el transporte aéreo interior.
Para
CCOO este es un "momento crucial" en el que confluyen los compromisos
internacionales que marcan el camino para avanzar en la descarbonización de la
economía, informes científicos incuestionables que
avisan de que hay poco tiempo para hacerlo, tecnologías disponibles
que permiten el cambio de fuentes energéticas y la electrificación de la
demanda y, finalmente, una sustancial bajada de costes en muchas de esas
tecnologías que permiten hacer los cambios con esfuerzos financieros
razonables.
En concreto, subraya que ve a España
situada en "una posición favorable" porque dispone de recursos
renovables, tecnologías propias y capacidad industrial para afrontar los retos
y convertirlos en oportunidades de creación de empleo.
Si
bien, recuerda que hasta la fecha, España sigue
siendo uno de los países industrializados donde más han aumentado las emisiones
desde 1990 y sigue necesitando un importante esfuerzo para
llegar a los objetivos de reducción de emisiones para 2030.
Sectores
El estudio
señala que la energía (electricidad,
transporte por carretera, aviación y residencial) es el sector con mayor responsabilidad en el
conjunto de las emisiones y el "auténtico nudo gordiano", ya que en
2018 representaron el 75,1% del total sin incluir los
sumideros.
Las mayores emisiones se deben a la
generación de electricidad y al transporte por carretera, mientras el resto
corresponde a las diez refinerías de petróleo, consumos energéticos de la
industria, transporte aéreo interior (no incluye el transporte aéreo con otros
países), usos residenciales (sobre todo calefacción y agua caliente sanitaria)
y servicios.
Las
mayores emisiones se deben a la generación de electricidad y al transporte por
carretera
Por otro lado, los procesos industriales
distintos a la combustión como la producción de cemento, la industria química y
metalúrgica, que representaron el 8,6% de las emisiones en 2018; mientras que
la agricultura y ganadería representan el 12,1% del total de las emisiones de
dióxido de carbono (CO2) equivalente. Por último, los residuos suponen el 4,2%
del total de las emisiones de CO2 equivalente, entre las cuales, las emisiones
de metano son las más importantes.






